A petición popular, y porque me apetece, os voy a contar mi historia de amor. Puede parecer muy Holliwoodiense, pero es real, no me invento nada, y todo sucedió como voy a contar. No voy a poner su nombre porque quiero guardar un poquito nuestra privacidad, pero la historia está ahí.
Empezaré diciendo que un@ nunca sabe cuándo puede aparecer la persona que puede hacerte feliz en esta vida. En mi caso sé cuándo sucedió y recuerdo el lugar a la perfección. Fue en Madrid, una noche calurosa de verano cuando una amiga y yo estábamos haciendo fotos de Madrid de noche. Yo ya sabía que me venía a USA otra vez,y no podía dejar pasar el hacer fotos de unos lugares que adoro. Estábamos en la conjunción (conjunction) de la Calle Alcalá con Gran Vía. De fondo se veía la puerta de Alcalá y el retiro, la Cibeles,el edificio de Correos y todo iluminado por las luces que hay por la noche. Ese es mi lugar favorito de Madrid. Cuántas veces mientras vivía en Madrid me paraba justo en ese lugar a contemplar la belleza de esa vista. Mi historia comenzó en ese lugar, no podía ser de otra manera. El era un turista y nos pidió que le hiciésemos una foto en ese punto tan bello. Quiso explicarme cómo funcionaba su cámara, pero dio la casualidad de que yo tenía la misma cámara. Hablando nos dijo que había venido solo y que estaba aún con desajustes del jetlag. Yo ni corta ni perezosa me ofrecí a enseñarle Madrid de noche, o sea, los lugares más bonitos y todo eso. El no se lo podía creer. Pero esa noche fue genial y al día siguiente también le continuamos enseñando Madrid y esa fue la última vez que le vimos. Debo decir que yo me sentía muy cómoda a su lado, es como si le conociese de hace mucho tiempo, y yo creo que hubo algo de conexión entre los dos ya con esos dos veces que nos vimos.
Yo a Utah me mudaba en Agosto y en Julio me mandó un email diciéndome que me echaba mucho de menos y que quería hablar conmigo, que por favor le diese mi teléfono. Le contesté diciendo que en una semana o así me mudaba para USA y que si podía esperar me llamase una vez estuviera en USA así no tenía que gastar mucho dinero en teléfono llamándome a un número en España. Claro, no he dicho que el es Jamaicano/Americano que vive en New York. Al llegar a USA en cuanto tuve teléfono le mandé un email y se lo dí. Y en seguida comenzó a llamarme, y eso se convirtió en costumbre, llamadas de teléfono de media, una hora o más, mensajitos si no cada día, casi todos los días... Teníamos una conversación muy fluída, y a mí me encantaba hablar con él. Yo sentía que le podía contar cualquier cosa, es una persona comprensiva, sabe escuchar, también le gusta hablar y aprender, así que los dos estábamos aprendiendo mucho del otro. En acción de gracias de 08 tuve la oportunidad de ir a New York, y allí nos vimos. Yo estaba temblando como un flan la primera vez que lo vi en New York, fue a los pies del Rockefeller Center, al ladito de la famosa pista de hielo que sale en todas las pelis. Otra vez al verlo tuve una sensación extraordinaria de que sabía que había algo especial entre nosotros. Pero claro, a pesar de conocernos bien, nos conocíamos casi todo por teléfono. Esos días fueron el 3 y 4 día que lo vi. Y sí, estábamos hablando un montón, haciendo manitas y tal, pero no mucho más- hey, a mí esos jueguitos no me importan, de hecho me parecen muy inocentes y bonitos e incluso románticos en este mundo que vivimos donde prima la prisa por todo- Nos despedimos y yo sabía que lo iba a volver a ver, seguro!
Llegaron las navidades y a puntito estuvo de venir a España. No vino porque no le dieron días libres en el trabajo, de haberlo pedido con más tiempo seguro que se hubiera venido conmigo. En nochebuena me llamó por teléfono a España para desearme una feliz navidad y el día de nochevieja me llamó 7 MINUTOS antes de las campanadas para desearme un muy feliz año nuevo lleno de ilusión y amor.
Cuando volví a Utah en Enero hice escala en New York y tenía unas 7 horas de espera y el me vino a ver al aeropuerto. Estuvimos hablando de muchas cosas personales y conociéndonos bastante más, y si os digo la verdad, esa conversación que tuvimos me cautivó, no me dejó pasiva, sino que yo quería más. Me costó horrores despegarme de sus abrazos para volverme a Utah - todavía en este momento no había habido ni un beso ni nada-
Volví a Utah y muchas cosas pasaron en poco tiempo, pero entre todo ese montonal de situaciones algo muy bonito pasó, y es que él me "confesó" sus sentimientos hacia mí, algo que yo ya sabía, esta vez yo sabía que no eran fantasías adolescentes, sino que era una realidad. Cuando me lo dijo me sentí muy halagada, flattered. Sí, pero después de unas semanas empecé a sentirme un poco agobiada porque se empeñó en que teníamos que hacer un viaje juntos, que quería venir a España conmigo. Entonces me agobié y no sabía muy bién cómo decírselo, así que al final me armé de valor y dije que me había entrado miedo,que necesitaba tomarme las cosas con más calma. Que yo quería verlo en New York, quería que tuviésemos una cita, el y yo, y que a partir de ahí veríamos cómo sucedía todo. Y eso es lo que acordamos, así sería.
Justo el día antes de llegar a New York en abril, el y yo discutimos, ya ni me acuerdo de por qué, la verdad, lo he olvidado, pero sé que me sentía muy mal, porque yo quería verlo, arreglar las cosas, y habiendo discutido pues podía hacer las cosas o más fáciles o más dificiles. En resumen, llegué a New York, lo llamé, hablamos por un largo tiempo,- eso suena raro, largo y tendido se dice, no?- y quedamos para vernos ese día por la tarde, y bueno.. ¿qué puedo decir? Pues que esa noche fue la noche de nuestro primer beso, jeje, y el resto de los días y momentos que pasé con el fueron de lo más tierno y bonito que me ha pasado en muchísimo tiempo.
Y ahora pues hablamos cada día, nos mandamos no sé cuántos sms diarios, tenemos la necesidad de hablarnos cada rato, y el va a venir a verme como en 2 o 3 semanas, hopefully! ;)
Así que esta es mi historia. ¿Qué pensáis?